lunes, noviembre 20, 2006

Brrr...evolución

¡Qué buena película, Los infiltrados! Es la nueva de Martin Scorsese, para quien no ande muy informado. A mí no me gustaron mucho sus anteriores El aviador y Pandillas de Nueva York, pero sabemos que es el maestro que filmó Taxi Driver, Toro Salvaje y La Última Tentación, así que podíamos esperar de Los infiltrados una película superlativa. Sobre todo teniendo en cuenta el elencazo encabezado por Jack Nicholson (soberbio), Leonardo DiCaprio (excelente) y Matt Damon (suficiente), completados con Martin Sheen, Alec Baldwin y Mark Wahlberg.
Es una película larga (2:31) y de trama compleja, aunque no precisamente complicada, que podría incomodar a quien sólo vaya a buscar una película de acción. Claro que hay mucha sangre y balazos (¡es una película de Scorsese!), pero todo está secundado en un muy buen guión de William Monahan.
La anécdota inicial es simple: Frank Costello (Nicholson) es líder de la mafia en Boston y apadrina a un joven policía, Colin Sullivan (Damon), desde su instrucción en la academia de policía para que sea su agente infiltrado en la corporación. Con semejante mecenazgo, Sullivan asciende como la espuma mientras otro poli, Billy Costigan (DiCaprio), paga con sangre, sudor y lágrimas (literalmente) para convertirse en uno de los sicarios de Costello. Agreguen al FBI, una bella mujer (Vera Farmiga) y las traiciones naturales entre policías y ladrones, empiecen a cruzar las líneas y tendrán una idea general de la trama de la película.
¡Véanla! Es entretenida, está muy bien actuada, mejor dirigida y tiene momentos realmente memorables, empezando con la primera escena, cuando Costello sale de la penumbra (también literalmente) y se encuentra a un Colin puberto al que invita a trabajar con él: "When I was your age they used to say you could become cops or criminals. What I'm saying to you is this... When your facing a loaded gun, what's the difference?"
WOW.

1 comentario:

Jorge Pedro dijo...

hola, pepe, espero que todo esté muy y bien. hace semanas que no me metía a tu blog, me encanta ver que sigue igual de padre. saludos.